¿En qué consiste el MÉTODO WEBSTER de asignación de escaños? Ep 33🔊

Daniel Webster además de abogado también sería reconocido por su capacidad oratoria, aquí un grabado de uno de sus discursos como Senador de Massachusetts en 1850. Imagen de archivo de la Cámara de Representantes del Congreso de los EEUU

Por Xavier Rodríguez Franco

Cómo traducir cantidad de votos en número de curules, ha sido un debate inacabado en la politología. Signado más por las contingencias del cálculo político, que por la precisión del lenguaje matemático. Esto se debe principalmente a que de este arreglo normativo depende buena parte de la correlación de fuerzas parlamentarias y sus correspondientes efectos políticos.

Conocido también en la ciencia política europea como método Sainte-Laguë(*), este método básicamente consiste en una fórmula de asignación de curules que busca incrementar las posibilidades de representación parlamentaria a partidos minoritarios. Una rareza para la extendida aplicación del método D´hondt(**), que tanto conocen asesores de campañas, politólogos y expertos electorales en regímenes presidencialistas occidentales. Se conoce más como “método Webster” en el hemisferio americano por la rápida proliferación de los modelos electorales e institucionales estadounidenses, así como por el hecho que el modelo matemático de André Sainte-Laguë sería conocido por la ciencia política de forma tardía a mediados del siglo XX.

Es importante destacar que para los redactores de la Constitución de aquellas 13 colonias unidas de norteamérica, la justa representación (fair representation) en la toma de decisiones políticas fue chispa y carburante tanto de la revolución de independencia, como también del desarrollo institucional posterior que influenció buena parte del hemisferio occidental. Para ello fue fundamental preservar la proporcionalidad del voto con arreglo a la magnitud poblacional, así como también a la cantidad de votos obtenidos. Sería Daniel Webster, abogado y legislador oriundo de New Hampshire, quién después de las tensiones que generaban otros modelos de cálculo desde finales del siglo XVIII, plantea este método de asignación de curules en la década de los 30 para la Cámara de Representantes de los EEUU, el cual duraría varias décadas antes de ser modificado posteriormente.

El método original plantea que a partir de la totalización de los votos, se proceda a calcular los cocientes sucesivos de las diferentes listas presentadas en la elección. Para determinarlo, el número total de votos válidos sería divido por el número de escaños a asignar, partiendo la secuencia desde 0. Lo cual quedaría secuenciado en número impares, ordenando de mayor a menor los cocientes hasta agotar los escaños a repartir. Posteriormente este método sería modificado y partiría del número 1 la secuencia de asignaciones de curules.

A diferencia del método D´Hondt, que presenta secuencias de números continuos (1,2,3,4,…) el método Webster supone también que la totalidad de los votos no terminan siendo tan determinantes en el cómputo final, otorgando mayores posibilidades de representación parlamentaria a partidos minoritarios (Josep Colomer; 2004). Con lo cual se promueve la diversidad partidaria en la representación parlamentaria, aspecto importante en sistemas parlamentaristas, pero que en sistemas presidencialistas plantea importantes dificultades políticas para la generación de consensos.

En la actualidad este método está vigente en un grupo muy reducido de países y en su mayoría son regímenes parlamentarios federales como Alemania, Kosovo, Bosnia y Herzegovina, Letonia o Monarquías parlamentarias tales como Nueva Zelanda, Noruega, Suecia o Dinamarca. Siendo Ecuador el único país con un régimen de gobierno presidencialista que emplea este método para las elecciones parlamentarias y para sus representantes antes el Parlamento Andino.

Plenario de sesiones de la Asamblea Nacional del Ecuador. Foto Prensa Asamblea Nacional

Ecuador 2021. El único método Webster de Hispanoamérica

En las elecciones generales del Ecuador de 2021 se tendrá previsto el retorno de este método, ya que fue implementado por primera vez en 2009. Cabe destacar que el Ecuador desde el retorno a la democracia, ha cambiado permanentemente su sistema electoral, incluso llegando a declarar de inconstitucional al método D´Hondt desde el año 2004. Si bien en la actualidad será el único país presidencialista y del hemisferio americano en implementar este método, ciertamente no fue el primero. Bolivia ya en las elecciones legislativas del 1993 lo puso en práctica, sin embargo para las elecciones de 1997 fue modificado.

Considerando que en la actualidad parlamentaria ecuatoriana, ya hay 17 partidos y 6 bancadas, pareciera que esta modificación metodológica no responde tanto a una necesidad de variedad política en la Asamblea Nacional. Esta ley aprobada desde diciembre del 2019 y presente en el llamado “Código de la Democracia” (nombre que recibe la Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la República del Ecuador) ha replanteado el regreso de un método que agrega más tensión en la ya tensa relación entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo.

En este sentido, esta reforma del método electoral ciertamente no resuelve ni los problemas de ingobernabilidad política, ni tampoco la integridad en la gestión parlamentaria. Roger Celi, Coordinador del Área Legislativa de la Fundación Ciudadanía y Desarrollo, nos explica que “Webster genera un efecto dispersor a la hora de buscar acuerdos de gobernabilidad. De por si, la relación Ejecutivo y Legislativo es complicada. La agenda Ejecutiva en el parlamento no suele ser aceptada(…)necesariamente los poderes tendrán que acordar, conciliar o negociar con los distintos bloques y bancadas”.

Para conocer qué pudiera justificar la adopción de este método en esta elección del 2021, también consultamos el Dr. Francisco Sánchez, director del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca, quien nos explica que “desde 1996 el Ecuador no ha repetido sistema electoral(…)se tiene un promedio de elección cada dos años (…) los votantes no terminan de entender a quién premian y a quién castigan”. A lo cual añade que habitualmente en América Latina “se cree que en los sistemas electorales son los culpables de que elijamos malos diputados. Que los buenos candidatos no salen porque el sistema electoral es malo” situación que trae consigo un cuestionamiento permanente al sistema electoral y consigo una desatención a la observancia ciudadana después de la elección.

En un sistema político tan presidencialista como el ecuatoriano en el que no existen partidos fuertes con tradición electoral de alcance nacional, la fragmentación política ha traído consigo importantes problemas de gobernabilidad. Ante lo cual, se ha extendido la engañosa idea de “que mientras más partidos existan en un Congreso, es mejor. Porque así van a llegar los auténticos intereses del pueblo a la Asamblea Nacional. Pero en la realidad, no se toma en cuenta que eso fragmenta más, dificulta la toma de decisiones” agrega Sánchez.

¿Este método contribuiría a limitar la corrupción en el parlamento?

Si bien es cierto, que ningún método electoral puede por sí mismo evitar las diversas formas que adopta la corrupción en la dinámica parlamentaria, ciertamente este método aplicado en sistemas presidencialistas como el ecuatoriano, podrían terminar siendo un agravante de la corrupción que ya existe.

En efecto, al dispersar el poder político en la representación parlamentaria, se incrementan las posibilidades de casos de corrupción y facilitar el fenómeno de los “asambleístas tránsfugas“. Práctica que representa una agresión directa a la integridad parlamentaria, y que básicamente consiste en que un diputado, después de llegar al parlamento a través del apoyo de un partido, cambia su afiliación partidista. De acuerdo a Roger Celi “actualmente la Asamblea Nacional tiene 49 legisladores tránsfugas. Es decir, 36% de los legisladores han cambiado de organización política”. Situación que los cambios electorales aprobados desde el 2019 no pareciera atender.

Sobre este particular, apunta el profesor Francisco Sánchez que “el último gran escándalo de corrupción que hubo en el Ecuador, fue precisamente un diputado que era el encargado de comprar apoyos a nombre del Gobierno entre estos pequeños caudillos provinciales que llegaban gracias a tener una población cautiva con redes clientelares”.

Todo lo cual pareciera contribuir a mantener un clima pugnaz y de alianzas frágiles dentro de la Asamblea Nacional en la legislatura 2021-2025, y con ello precarizar la capacidad de control político al propio gobierno, que resulte electo en la elección presidencial de este mismo año.


*Método que también acuña el nombre del matemático y politólogo francés André Sainte-Laguë (1882-1950)

**Método diseñado por el abogado y profesor belga Victor d´Hondt (1841-1901)

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34- ¿Rendir cuentas le importa a la causa democrática venezolana? Parlamundi Venezuela

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  1. 34- ¿Rendir cuentas le importa a la causa democrática venezolana?
  2. 33- Ecuador, único país hispanoamericano con método Webster. ¿En qué consiste y qué implicaciones políticas tiene?
  3. 32- Nueva mayoría en el Senado y los desafíos políticos en los EEUU
  4. 31- El Congreso y el debate constitucional chileno
  5. 30- La consumación del último vestigio democrático en Venezuela

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