El joven parlamento escocés

Por Xavier Rodríguez Franco.

Salón de sesiones plenarias del Parlamento de Escocia 🏴󠁧󠁢󠁳󠁣󠁴󠁿

Por Xavier Rodríguez Franco.

Si bien Escocía a pesar de innumerables intentos de independencia a lo largo de su historia, sigue siendo parte del Reino Unido. Sin embargo mantiene en el parlamento su principal institución política autonómica, a través de la cual ha podido conquistar la gestión de importantes competencias políticas y administrativas, que por siglos fueron despachadas desde el Palacio de Westminster en Londres. También conocido en gaélico escocés como el “Pàrlamaid na h-Alba” y en escocés como “Scots Pairlament” este parlamento unicameral de 129 diputados, tiene poco más de 2 décadas de funcionamiento y es el núcleo de la política de la Escocia contemporánea.

Desde el siglo XIII estos territorios del norte de las islas británicas, contaban con un organismo denominado los Estados de Escocia. De precaria autonomía y reuniones muy esporádicas, esta instancia política habitualmente funcionaba como un auditorio para notificar las medidas tomadas en Londres y además mantener vigilados a los monarcas escoceses. Este precaria autonomía se mantendría hasta el Acta de Unión de 1707, la cual implicaba entre otras cosas, la transferencia de las gestiones tributarias y territoriales de Escocia a una pequeña presencia en el Parlamento del Reino Unido. Si bien la unión al Reino Unido, le ha valido a Escocia por siglos el crecimiento cultural y desarrollo industrial de ciudades como Glasgow, Edinburgo, Perth y Dundee, ciertamente esto no se llegó a traducir en mayor autonomía y representación política.

“Si bien la unión al Reino Unido, le ha valido a Escocia el crecimiento cultural y desarrollo industrial de ciudades como Glasgow, Edinburgo, Perth y Dundee, ciertamente esto no se llegó a traducir en mayor autonomía y representación política”. Xavier Rodríguez Franco

El joven parlamento de una vieja nación

Ya entrados en el siglo XX, los gobiernos conservadores supieron extender el argumento de que cualquier concesión institucional otorgada a Edinburgo, desencadenaría una amenaza política al conjunto del Reino Unido y una inminente secesión de Escocia, lo cual podría contagiarse a Irlanda. Después de décadas de avances y retrocesos, fue durante el gobierno de Tony Blair, en cumplimiento de una de sus promesas electorales, cuando los escoceses serían convocados nuevamente a un referendo en 1997 para consultarles sobre la creación de un parlamento autonómico. El resultado fue un contundente 64% a favor de lo que se consideraba la “devolución del parlamento a Escocia” y con ello la posibilidad de tener un Gobierno autónomo con competencias delimitadas por la ley, lo cual se materializaría en la Ley de Escocia de 1998. Siendo, desde 1707, la primera sesión de este joven parlamento el 12 de mayo de 1999.

Las competencias de este novel parlamento se centraban en:

  • Política tributaria
  • Medidas medioambientales
  • Asuntos económicos, industria, pesca y agricultura
  • Legislación judicial
  • Educación
  • Vivienda, transporte e infraestructura
  • Salud pública
  • Control de gestión de gobiernos locales
  • Planificación urbana
  • Policía y cuerpos de seguridad
  • Asuntos sociales, cultura y deporte
  • Turismo

Quedando al margen en materias como defensa, política exterior, inmigración, política monetaria y seguridad social, asuntos restringidos para el gobierno del Reino Unido. De este modo aquella postura conservadora que veía en un parlamento escocés como una amenaza, quedaría desarticulada con los resultados del referendo de independencia del 2014, los cuales mostraron que la mayoría de los escoceses (55%) preferían seguir parte del Reino Unido. Sin embargo, el sostenido crecimiento político del nacionalismo del Partido Nacional Escocés (SNP por sus siglas en inglés) desde 2011 y turbulento proceso de salida del Reino Unido de la Unión Eropea, ha hecho que la integridad de esta unión de naciones británicas, se volvería a resquebrajar.

El Brexit ¿unidad o independencia?

Bandera escocesa hondeando frente al Parlamento del Reino Unido en Londres. Fotografía Reuter

Los resultados del referendo de separación del Reino Unido de la Unión Europea, mostraron la profunda división de pareceres que había sobre este controversial tema entre Escocia (62% en contra), Irlanda del Norte (56% en contra) e Inglaterra (53% a favor). Véase el gráfico con los porcentajes de aquella votación de junio de 2017.

Lo cual ha reactivado un nuevo petitorio refrendario independentista por parte de la Primera Ministra Nicola Sturgeon (SNP) ante un gobierno conservador encabezado por Boris Johnson, quién ha mostrado una clara determinación de cumplir su principal promesa: con o sin acuerdo, salir de Europa. Tensa situación que ha estado presente en las interminables negociaciones desde entonces entre Londres y Bruselas.

Resultados del Referendo sobre el Brexit en Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda del Norte y Gibraltar (23 de junio 2016)

Recién el año 2019, en compañía de la reina Isabel II y el príncipe de Gales, se celebraron los 20 años del Parlamento escocés. Una institución central en la vida política del país, y que por los momentos ha servido el dique de contención a los nacionalismos de ambos lados del Muro de Adriano. Un ámbito deliberante a través del cual se ha podido canalizar la pluralidad política y la convivencia democrática en tiempos convulsos.

“En 2019, en compañía de la reina Isabel II, se celebraron los 20 años del Parlamento escocés. Una institución central en la vida política del país, y que ha servido de dique de contención a los nacionalismos de ambos lados del Muro de Adriano”. Xavier Rodríguez Franco


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